Encontrar los asteroides antes de que nos encuentren.
Imagen: NASA/JPL-Caltech/University of Arizona (PIA25253, ilustración).
La NASA, con la misión construida en su Jet Propulsion Laboratory y supervisada por la Planetary Defense Coordination Office. BAE Systems, Space Dynamics Laboratory y Teledyne fabrican partes de la nave y del instrumento.
Fuente: NASA, launch services contract
El primer telescopio espacial diseñado específicamente para detectar asteroides y cometas potencialmente peligrosos para la Tierra: un único telescopio de unos 50 cm (casi 20 pulgadas) que observa en dos longitudes de onda infrarrojas sensibles al calor.
Fuente: NASA, NEO Surveyor
Fuente: NASA, launch services contract
Lanzamiento no antes de septiembre de 2027, en un SpaceX Falcon 9 desde Florida.
Fuente: NASA, launch services contract
El espacio profundo, buscando objetos que pasen a menos de 30 millones de millas de la órbita terrestre, incluidos los que llegan desde la dirección del Sol, donde el resplandor diurno los oculta a los telescopios terrestres.
Fuente: NASA, NEO Surveyor
Fuente: NASA, launch services contract
Solo podemos hacer algo con un asteroide peligroso si lo encontramos primero. Los asteroides oscuros reflejan poca luz visible pero brillan en el infrarrojo al calentarlos el Sol, así que un telescopio infrarrojo encuentra lo que otros pasan por alto.
Fuente: NASA, NEO Surveyor
Durante un sondeo base de cinco años, NEO Surveyor está diseñado para hallar al menos dos tercios de los objetos cercanos a la Tierra desconocidos de más de 140 metros (460 pies), tamaño que podría causar grandes daños regionales si uno chocara. Dos canales infrarrojos también miden con más precisión el tamaño de cada objeto y revelan pistas sobre su composición, forma, giro y órbita.
Fuente: NASA, launch services contract
Encontrarlos es la primera mitad de la defensa planetaria. Misiones como DART y Hera son la segunda.
La NASA no acepta donaciones, pero cualquiera puede unirse a uno de sus proyectos de ciencia ciudadana.