Por cada árbol que se quita, se plantan tres.
Foto: SI Partner.
Cada árbol talado se compensa con creces: tres árboles nuevos suponen una ganancia neta de hábitat, no un simple reemplazo. La proporción es lo bastante simple para exigirla, seguirla y verificarla en cualquier proyecto.

Es la propia solución de Bosques de Saving Planets: una regla simple y verificable para cualquier proyecto de plantación, tres árboles plantados por cada uno talado.
Por cada árbol que se quita, se plantan tres. Eso repone lo perdido y empieza a reconstruir hábitat, suelo y sombra.
En marcha: cualquier proyecto de plantación puede adoptar esta proporción hoy.
Allí donde se talan árboles: obras, explotaciones madereras, desbroces y proyectos urbanísticos.
Talar un árbol sin reponerlo acelera la pérdida de hábitat, la erosión del suelo y la liberación de carbono. Una proporción de tres a uno convierte la tala en restauración neta.